Tal vez nos encontremos de nuevo. Cuando seamos un poco mayores y nuestra mente menos agitada, seré el indicado para ti y serás la persona indicada para mí. Pero ahora mismo, soy un caos para tus pensamientos y eres un veneno en mi corazón.
Tal vez nos encontremos de nuevo. Cuando seamos un poco mayores y nuestra mente menos agitada, seré el indicado para ti y serás la persona indicada para mí. Pero ahora mismo, soy un caos para tus pensamientos y eres un veneno en mi corazón.
Es triste estar acostado en tu cama y pensar en los errores del pasado porque, aunque ocurrieron en el pasado, dejaron un mancha en tu corazón que no se borra con facilidad.
Yo te amaba.
Y terminé cansándome. Si, terminé cansándome de dar amor, de ser la detallista, la cariñosa y amorosa. Terminé cansándome de pedir perdón después de una discusión. Terminé cansándome de los mismos besos y caricias vacías, de palabras sin sentido, de días sin colores y de noches sin estrellas. Terminé cansándome del mismo rincón de mi habitación en el que solía llorar. De dedicar canciones, escritos y poemas. ¡Me cansé de la misma mierda! De esperarte día a día y terminar rota. De que acabaras con mis ilusiones al grado de volverme loca. Pero ¡ya no más! Hoy pongo punto final. Te marchas tú, pero se quedan mis ganas de volverme a enamorar, ésta vez de alguien que, si tenga que dar, que me separa valorar y amar.
— Stepha Salcas
Respétate a ti mismo lo suficiente como para dejar ir a alguien que no ve lo que vales.
Te he vuelto a ver desnuda y se me han corrido los ojos de pena.
Debí borrar aquellas fotos el día que te olvidé, ¿pero quién sabe cómo deshacerse del rastro de una estrella fugaz cuando ya te ha mirado a los ojos? Uno es preso de todo lo que ha amado porque el amor es una condena de cadena perpetua en una cárcel sin rejas.
Soy la misma con quien tuviste largas charlas en noches de luna llena. La que lloró en tu pecho y gimió en tu oído. Con la que reíste a carcajada limpia por trivialidades.
Recuérdame bonito.
es difícil que alguien te rompa el corazón
generalmente es uno mismo quien lo rompe
tratando de meterlo a la fuerza
en donde sabes que no cabe.
No soy experto en psicoanálisis pero es evidente que usted no me ama.